sábado, mayo 26, 2007

Los maltratadores no cobrarán pensiones de viudedad

El Gobierno aprobó ayer la modificación del registro para la protección de víctimas de violencia doméstica con el objetivo de agilizar la comunicación entre este organismo y la Seguridad Social y el Ministerio de Economía y Hacienda. Con ambas instituciones se mantendrá un contacto semanal para indicarles la identidad de los maltratadores condenados, de tal forma que éstos no puedan beneficiarse de pensiones u otras prestaciones por su condición de pareja o ex pareja de una víctima. Así pues, los maltratadores que hayan tenido una condena por delito doloso de homicidio o lesiones tendrán más dificultad para recibir estas prestaciones, porque quienes han de concedérselas ya estarán informados de sus condenas.

Se ha ampliado, además, el número de personas autorizadas a acceder a dicho registro para garantizar que se cumplan las medidas de protección previstas. Comunidades autónomas, delegaciones y subdelegaciones del Gobierno podrán acceder a esta información a través de sus responsables de la lucha contra la violencia de género.

Por otro lado, el Gobierno anunció ayer que el 30 de junio entrarán en funcionamiento ocho juzgados exclusivos para atender casos de violencia contra la mujer.

Fuente El País

miércoles, mayo 23, 2007

Memoria de la Fiscalía de Madrid respecto a la Violencia de Género

El fiscal jefe reclamó al Ministerio de Justicia más Juzgados de Violencia sobre la Mujer porque éstos actualmente están "colapsados", así como la creación de un Juzgado de guardia para estos asuntos. En este sentido, apuntó falta "una asistencia psicosocial a la víctima de la violencia de género en su primera declaración ante la Policía, lo que hace que se sientan desprotegidas".

El número de procedimientos judiciales iniciados el año pasado por violencia doméstica y de género en la Comunidad de Madrid aumentó un 36 por ciento con respecto al año anterior, ya que se abrieron un total de 18.957 procesos, mientras que en el 2005 fueron 13.945.
Según los datos de la Fiscalía de Madrid, los procedimientos iniciados por delitos cometidos en el ámbito familiar, ya sea por agresiones del hombre a la mujer, de la mujer al hombre o por agresiones de padres a hijos, entre otros, ha aumentado un 36 por ciento de un año a otro.
El año pasado murieron en la Comunidad de Madrid cuatro mujeres a manos de sus parejas, y once sufrieron sendos homicidios en grado de tentativa, es decir, sus parejas las intentaron matar pero no lo consiguieron. Durante el segundo semestre del 2005 --no existen datos de todo ese año porque la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género no entró en vigor hasta julio de 2005-- fueron asesinadas dos mujeres, y otra sufrió un homicidio en grado de tentativa.
Comparando esos dos mismos periodos --todo el 2006 y la mitad del 2005--, el año pasado se cometieron 588 delitos de lesiones contra la mujer, mientras que en el 2005 fueron 176. Asimismo, en 2006 se cometieron 10.000 maltratos ocasionales --violencia física y/o psíquica--, contra ellas, siendo 84 los delitos por maltratos habituales. En cambio, en el segundo semestre de 2005 se produjeron 4.000 maltratos ocasionales y 110 habituales.
Siguiendo con esta misma comparativa, el año pasado se produjeron 1.472 delitos por amenazas o coacciones, mientras que fueron 641 los ocurridos en el segundo semestre de 2005. En cuanto a los delitos contra la libertad sexual de las mujeres, se cometieron 43 delitos en 2006, y 20 en el segundo semestre de 2005.
Igualmente, en 2006 se cometieron 13.446 delitos contra al mujer por parte de sus parejas, que dieron lugar a que se iniciaran 13.308 procedimientos judiciales. De este total de delitos, 3.800 fueron cometidos por el cónyuge, 3.700 por la pareja de hecho, 2.035 por la ex pareja de hecho, 994 por el ex cónyuge y 89 por el novio.
Además, fueron 786 las mujeres que se negaron a declarar durante el juicio y 134 las que se retractaron, después de haber denunciado ellas mismas cualquier tipo de agresión por sus compañeros sentimentales.
El fiscal jefe de Madrid subrayó que el 60,58 por ciento de los agresores son extranjeros, frente al 39,42 por ciento de españoles, y agregó que en "hay una mayor permisividad en la violencia del hombre contra la mujer en la cultura sudamericana y otras culturas extranjeras".

viernes, mayo 18, 2007

La Caixa impulsa en Teruel un programa contra la violencia de género

La Obra Social de La Caixa lleva a Teruel el programa Violencia: tolerancia cero para prevenir posibles conductas de malos tratos, sensibilizar a la población sobre este problema y reinsertar a las víctimas y de sus hijos. Esta campaña permanecerá hasta el 10 de junio en la carpa instalada en La Glorieta. Este programa recorrió 28 ciudades españolas a lo largo de 2006 con más de 185.000 visitantes. En él se propone un recorrido por las distintas facetas en que se manifiestan los malos tratos, con el objetivo de provocar la implicación activa de todos los ciudadanos en la lucha contra la violencia.

Fuente El Periódico de Aragón

El 22% de las mujeres maltratadas tarda más de cinco años en denunciar

El 22,3% de las mujeres que sufren violencia doméstica tarda más de cinco años en denunciar desde que se inicia el maltrato y el 30,9% lo hace en los primeros doce meses. Ésa es una de las conclusiones que recoge un estudio realizado por el Departamento de Justicia de la Generalitat catalana con una muestra de 515 víctimas desde enero de 2004 a junio de 2006, y que fue presentado ayer.

Las mujeres menores de 30 años son las más concienciadas de la violencia que sufren y, por tanto, las que menos tardan en denunciar -el 57,2% de ellas lo hace en el primer año-, mientras que conforme aumenta la edad se incrementa también el tiempo transcurrido hasta que denuncian.

El perfil de la víctima que describe el estudio es el de una mujer de entre 25 y 40 años (60%), española (68%), con estudios primarios (77%), que trabaja fuera del hogar (62%), que está casada o convive con el agresor cuando le denuncia (60%), que denuncia por primera vez (82%), y que tiene hijos con él (53%). Hay otro dato revelador: que el 70% de los agresores sufrió algún maltrato cuando era pequeño.

jueves, abril 26, 2007

Cada 12 minutos se detiene a un hombre por violencia de género

Policía y Guardia Civil detuvieron el año pasado en España a 45.296 hombres por violencia de género; esto es, un detenido cada 12 minutos y, en total, casi tantos como habitantes tiene la ciudad de Huesca, por ejemplo. Los datos del Ministerio del Interior conocidos ayer por este periódico revelan que una de cada 10 detenciones por infracción penal se relacionan con la violencia contra la mujer. Estas cifras atizan la polémica abierta en el ámbito judicial y entre grupos feministas. Algunos opinan que esto prueba la sensibilización contra el maltrato; otros, que se detiene sin suficientes pruebas.
Respecto a los procesos abiertos en los tribunales por violencia machista el año pasado, más de 84.000, una cifra equivalente a la de denuncias, en un 53% de los casos ha habido una detención. Y eso sin tener en cuenta las practicadas por las policías autonómicas del País Vasco y Cataluña. "Es más fácil detener cuando la víctima sabe quién ha sido el agresor", explican en el Ministerio del Interior para justificar que un 11,4% de las 253.723 detenciones se deben al maltrato machista. Algo más de una de cada 10.

La delegada especial del Gobierno contra la Violencia sobre la Mujer, Encarnación Orozco, opina que estas cifras demuestran que la sociedad, y no sólo las víctimas, está cada vez más implicada en la lucha contra estas agresiones. "La mayoría de las detenciones se producen por denuncias, no sólo de las mujeres, sino de su entorno más cercano. Eso indica que hay una sensibilización colectiva sobre este asunto", dijo Orozco.
El número de detenciones relacionadas con la violencia de género ha sido uno de los asuntos más polémicos tanto en el ámbito jurídico como entre los grupos feministas, porque se discrepa sobre la necesidad de detener en casos en los que quizá no hay suficientes pruebas previas. "Detener ya es bastante castigo para una persona si resulta que no hay razón para ello", afirma María Sanahuja, decana de los juzgados de Barcelona, que suele dar voz a la discrepancias respecto a estas prácticas. "He visto a personas detenidas que han pasado una noche en calabozos horribles y a la mañana siguiente salían llorando. Tampoco es agradable que alguien vaya a detenerte en tu pueblo o a tu trabajo si luego resulta que no había pruebas previas para ello". Sanahuja cree que se ha pasado de un extremo a otro.
"Antes, a las mujeres que denunciaban malos tratos se las mandaba a casa sin muchos miramientos, ahora, por fortuna, ya no es así, pero detenemos en un porcentaje excesivo, la policía, los jueces y los fiscales estamos actuando con miedo. ¿Qué pasa si no detenemos y luego ocurre algo?, me dicen en las escuelas de policía que he visitado. Esto no puede ser", añade.
Todo lo contrario opina Consuelo Abril, 30 años de abogada y presidenta de la Comisión para la Investigación de los Malos Tratos a las Mujeres. "Quizá el calabozo es excesivo, pero creo que la policía está actuando con diligencia, aunque luego los juzgados de violencia no funcionan correctamente. Ayer mismo me contó un caso una embarazada de siete meses que denunció a su marido por maltrato. No pudo probarlo en el juicio y encima le dijeron que ella podía haber denunciado en falso. 'Menos mal que no me ha dado patadas en la tripa, me decía llorando".
Abril dice que "una mujer denunciando en falso es tan anecdótico como que alguien denuncie que le han robado sin ser cierto. Pero desgraciadamente no tenemos muchos medios para probar el maltrato".
La presidenta del Observatorio Contra la Violencia Doméstica y de Género, Montserrat Comas, opina que el número de detenciones no es excesivo. "No me parece desproporcionado; hay que tener en cuenta que con la ley de violencia de género hay faltas que han pasado a ser delitos y se detiene si hay un criterio de riesgo para ello, pero no todas las denuncias conllevan una detención". Ni siquiera, explica, todos los procesos abiertos son fruto de una denuncia, porque los jueces pueden actuar cuando les llega un parte médico de lesiones presumiblemente por violencia de género.
Pero Sanahuja insiste: "El miedo está llevando a un número excesivo de detenciones sin indagaciones previas mínimas. Y en los juzgados de guardia se ve de todo, desde personas con enfermedades mentales que denuncian a quienes les cuidan en momentos de crisis, hasta los tentados de utilizar esta vía penal para favorecer el proceso civil de un divorcio, por ejemplo".
Consuelo Abril rechaza esto último. "No se necesita causa para hacer un divorcio, nadie sacará más ni menos por eso. Si es por la custodia de los hijos, o algo parecido, habrá que demostrar el maltrato, es simple".

En 2006 se juzgaron en España a 37.521 hombres por violencia de género. En 7 de cada 10 casos (26.313), el resultado fue una sentencia condenatoria, según los datos del Consejo General del Poder Judicial. Además se acordaron 27.078 órdenes de protección, el 75% de las 36.156 que se pidieron.
Desde la entrada en vigor de la ley contra la violencia de género, en la segunda mitad de 2005, las cifras que recogen esta lacra no han dejado de aumentar. Como en otros aspectos de esta norma, esos datos tienen una doble lectura: para unos (PP, pero también algunos grupos feministas), es una muestra del fracaso de la ley; para otros es una buena señal porque refleja más que las mujeres se atreven a denunciar, y no que el fenómeno vaya en aumento.
La ley, con su nueva clasificación de algunas acciones, también se refleja en los datos pormenorizados del tipo de infracciones penales. Las faltas han bajado entre 2004 y 2006 un 49%, de 17.009 a 8.617, debido a la nueva clasificación que endurecía la catalogación de algunos comportamientos, como los malos tratos en el ámbito familiar, que pasaron de ser faltas en algunos casos a ser siempre considerados delitos.
En cambio, entre las faltas aparecen figuras nuevas, como las vejaciones leves. Este descenso en las faltas se ha visto compensado por un aumento de los delitos -más graves penalmente-, que han pasado en ese periodo de 40.518 a 53.553.Lo más frecuente han sido los "malos tratos en el ámbito familiar", con 39.203 el año pasado, una cifra que aumenta hasta los 46.433 si se le incluyen los "maltratos habituales en el ámbito familiar". En total, este apartado representa un 75% de las denuncias.

Este año ha habido 21 muertas por violencia de género y 68 el año pasado. En España se detuvo en 2006 a 45.296 hombres por violencia de género. En el mismo año se celebraron 37.521 juicios que derivaron en 26.313 condenas. Del total de los procedimientos judiciales cerrados en 2006, el 43%, casi la mitad, fue archivado.
Fuente El País

jueves, abril 19, 2007

Archivada en Valladolid una denuncia por considerar "sorprendente" que una licenciada soporte malos tratos

La elevada formación de una mujer es incompatible con la posibilidad de que ésta soporte durante años malos tratos psicológicos por parte de su pareja y no denuncie tal situación vejatoria.
Así lo considera el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Valladolid, cuyo titular usa este argumento como fundamentación jurídica a la hora de archivar la denuncia que una vallisoletana presentó contra su marido. Se trata del mismo magistrado que dejó en la calle a la víctima de otro caso de violencia doméstica.

El auto judicial, que ha generado una honda indignación en la Asociación de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales y Malos Tratos de Valladolid (Adavasymt), da carpetazo a la denuncia que V.C., profesora de instituto, presentó el 2 de marzo contra su marido, L.D, profesor universitario a quien acusó de someterla a continuo maltrato psíquico a lo largo de los 16 años de matrimonio. El juez, en su resolución relativa a las diligencias previas del procedimiento 140/2007, decretó el sobreseimiento provisional de las actuaciones al no aparecer debidamente justificada la perpetración del delito y, como base justificativa de su decisión, califica de "sorprendente que una persona con alto nivel de formación y capacidad soporte durante los años que ella señala esos supuestos desprecios, humillaciones..., en definitiva, malos tratos psicológicos, sin poner remedio a esa situación o, en todo caso, sin acudir a un profesional (psiquiatra, psicólogo) o sin pedir algún tipo de ayuda externa (asociaciones...etc)".
A su vez, el juez advierte de que "es a raíz de la ruptura conyugal cuando, curiosamente, se formula la denuncia". En definitiva, concluye el auto, "no se aprecian indicios del delito denunciado ni de ningún otro y de ahí que proceda el sobreseimiento".
La presidenta de Adavasymt, Rocío Mielgo, califica, "indignada", la decisión de este juez como "una perla más" de una larga lista y denuncia que su colectivo había puesto muchas esperanzas en este nuevo juzgado, específico en materia de violencia de género y en funcionamiento desde enero pero que ha defraudado todas las expectativas.

"Esperábamos que con este juzgado se avanzaría en la credibilidad de la víctima, pero la realidad ha demostrado que determinados jueces y fiscales siguen sin entender qué es la violencia de género", se lamenta Mielgo, quien recordó que al autor de esta última resolución que "cualquier mujer puede ser maltratada, con independencia de que tenga una mayor o menor formación".
Este juez es el mismo que en otro auto reciente y no menos polémico impuso a un hombre la orden de alejamiento de su pareja, después de que ésta le denunciara por maltrato físico pero, curiosamente, dejó en la calle a la víctima y su hija de 15 años tras otorgar al denunciado el uso y disfrute del piso de alquiler que compartía la pareja con el argumento de que el contrato estaba a su nombre.
El caso ahora sobreseído hace referencia a la denuncia que V.C. presentó contra su marido, L.D, de quien está en trámites de separación tras, presuntamente, sufrir 16 años de menosprecios, insultos y humillaciones por el hecho de que ella era simplemente una licenciada y él contaba con una formación académica superior y era docente de la universidad. Así, siempre según el contenido de la denuncia, el denunciado no cesaba de recordar a la mujer que su título era "más provechoso y rentable" que el suyo y le advertía de que, por tal motivo, no estaba obligado a compartir con ella sus ingresos. De ahí que, presuntamente, el profesor la sometiera a un férreo control económico, hasta el punto de que llevaba un cálculo pormenorizado de los gastos que ella tenía y de sus facturas telefónicas y le exigía los tickets de compra, a pesar de que el matrimonio se encontraba en régimen de gananciales.

La situación tornó todavía a más rocambolesca cuando, establecido el domicilio familiar, el esposo comenzó a exigir a su propia esposa el pago de una renta por vivir en el piso con la excusa de que parte del dinero utilizado para comprarlo había sido aportada por una tía del denunciado. Desde entonces, la mujer pasó a ser inquilina de su marido. Posteriormente, incluso los padres de ella adquirieron también la condición arrendatarios y se vieron obligados a pagar una renta a su yerno de 60.000 de las antiguas pesetas cuando, por determinadas circunstancias, tuvieron que compartir el piso con la pareja. "¡Si no pagan, no se quedan!", asegura V.C. que le espetó su marido como condición indispensable para dar cobijo a los suegros.
No fue hasta los últimos tres años cuando la convivencia entre ambos se hizo insostenible -ella dejó de celebrar su cumpleaños para no dar explicaciones a los amigos de por qué él nunca estaba presente en las fiestas- y sólo se daban periodos tranquilos cuando la presunta víctima preparaba oposiciones, en los que el denunciado hasta parecía darle apoyo. Sin embargo, cuando ella suspendía se reiniciaba la tortura psicológica en la que se alternaban las humillaciones con periodos en los que su cónyuge no se dignaba a dirigirle la palabra.
Fuente El País

lunes, abril 16, 2007

La Fiscalía considera constitucional imponer penas más duras por ser varón

La Fiscalía considera acorde con la Constitución que las agresiones cometidas en el seno de la pareja se castiguen con mayor dureza cuando el agresor es el hombre y la víctima, la mujer. Ese es el criterio que ha defendido el Ministerio Público en las decenas y decenas de informes que ha remitido al Pleno del Tribunal Constitucional en relación con las al menos 120 cuestiones de inconstitucionalidad que han presentado los juzgados de Violencia Doméstica contra el artículo 37 de la Ley Integral de Violencia contra la Mujer y contra el artículo 153.1 del Código Penal.

sábado, abril 14, 2007

Fondo para la Asistencia Integral a las Víctimas de Violencia de Género

El Gobierno Central, en una respuesta parlamentaria a la diputada Carme García (IU-ICV), considera cumplido los objetivos del fondo para la asistencia social integral a las víctimas de violencia de género. En su segundo año de funcionamiento (2006), este fondo se ha incrementado en un 20 por ciento, pasando de los 10 a los 12 millones de euros.

Además, recuerda que el Plan Nacional de Sensibilización y Prevención de la Violencia de Género, aprobado el 15 de diciembre de 2006, prevé la evaluación del derecho de las víctimas a la asistencia y la elaboración de un mapa de los recursos sociales disponibles en todo el territorio.
Para el presente año, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales dispone de 6,5 millones de euros para financiar actuaciones innovadoras en este ámbito y se prevé la promoción de proyectos autonómicos e innovadores que contemplen a mujeres discapacitadas, inmigrantes, mayores, rurales, pertenecientes a minorías étnicas y la atención a menores.
Fuente EFE

El Gobierno aclara en el Congreso que "no puede hablarse de hombres víctimas de violencia de género"

El Gobierno considera que "no puede hablarse con propiedad de hombres víctimas de violencia de género, tal y como queda reflejado en una respuesta parlamentaria a la diputada Pía Sánchez (PP), que recoge Europa Press.
La parlamentaria popular reclamaba el porcentaje de hombres víctimas de "violencia de género" registrados por la Policía y el Instituto de la Mujer a lo largo del pasado año, pero no obtuvo los datos al entender el Ejecutivo que este tipo de maltrato sólo se produce sobre las mujeres.
En función de la normativa vigente, el Gobierno considera que la violencia de género se configura como aquélla que se ejerce sobre las mujeres, "como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres" sobre éstas.
Según dice, este tipo de violencia se ejerce sobre las mujeres por parte de sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, con o sin convivencia. "En consecuencia, no puede hablarse con propiedad de hombres víctimas de violencia de género", subraya.
Los últimos datos recogidos por el Instituto de la Mujer, hasta enero del presente año, muestran que un total de 872 hombres han presentado una denuncia por malos tratos contra su pareja o ex pareja (cónyuge, pareja sentimental o novia).
En concreto, se presentaron un total de 185 denuncias contra la mujer, 210 contra la ex mujer, 161 contra la compañera sentimental, 258 contra la ex compañera, 18 contra la novia y un total de 40 contra la ex novia.
En todo caso, esta cifra contrasta con las 4.603 denuncias presentadas por mujeres, hasta enero.
Por otra parte, en todo el año pasado se registraron 10.801 denuncias de hombres contra mujeres, frente a las 62.170 que presentaron estas últimas.
Fuente EFE

Más de 750 mujeres protegidas en el 2006 en Aragón

En Aragón se dictaron en el pasado año 752 órdenes de protección para las víctimas de la violencia sobre la mujer, de las 911 solicitudes, lo que supone más de un 82,5%, por encima de la media nacional. Cataluña fue la comunidad en la que se dictaron más ordenes de protección en 2006, con 4.752 órdenes.

Fuente El Periódico de Aragón

martes, abril 03, 2007

Más de 6.000 mujeres maltratadas reciben servicio de teleasistencia

Un total de 6.149 mujeres maltratadas cuentan con un dispositivo de teleasistencia para recibir protección inmediata ante una situación de riesgo, más del doble que a principios del año pasado, según los últimos datos remitidos por el Gobierno. Para recibir este servicio, las solicitantes deben contar con una orden de protección o alejamiento y no deben convivir con la persona que les ha sometido a maltrato.
Según ha informado el Ejecutivo -a instancias de la diputada del Partido Popular, Susana Camarero- a 1 de enero de 2006 contaban con este servicio 2.551 mujeres víctimas de maltrato por parte de sus parejas, una cifra que fue incrementándose hasta principios de este año.

En los últimos tres meses más de medio millar de mujeres han necesitado el uso del dispositivo. Por comunidades autónomas, el mayor número de altas para el servicio de teleasistencia se registra en Madrid (1.240 usuarias), Andalucía (1.218), Comunidad Valenciana (1.106), Cataluña (668), Canarias (540) y Asturias (318).

A más distancia, les siguen las comunidades autónomas de Aragón (26), Baleares (125), Cantabria (103), Castilla y León (171), Galicia (223), La Rioja (1), Navarra (5), País Vasco (97), Castilla-La Mancha (156), Extremadura (92), Murcia (49), Ceuta (3) y Melilla (8).

Este servicio de teleasistencia móvil para las víctimas de maltrato doméstico permite que las mujeres, ante situaciones de emergencia, entren en contacto con un centro de atención especializado.

La conexión puede realizarse en todo momento y desde cualquier lugar, tan sólo apretando un botón y en la modalidad de manos libres.

El dispositivo de teleasistencia se solicita por las propias mujeres, que deben tener una orden de alejamiento o una orden de protección, siempre y cuando el juez que la dictó no considere contraproducente este servicio para la seguridad de la usuaria. Además, la mujer no debe convivir con la persona que le ha sometido a maltrato.
Fuente El País

lunes, abril 02, 2007

Justicia crea una aplicación para mejorar la respuesta de los médicos forenses ante casos de violencia sobre la mujer

El Ministerio de Justicia ha creado ASKLEPIOS, una aplicación web común para todos los Institutos de Medicina Legal, con el objeto de que los médicos forenses mejoren la prestación del servicio que ofrecen ante casos de violencia sobre la mujer.

Entre los objetivos de esta medida, que se enmarca dentro del Plan de Sensibilización contra la Violencia de Género, se encuentra la elaboración de protocolos comunes que ordenen las actuaciones del médico forense que atiende a la víctima de violencia de género.

Para ello, el sistema ASKLEPIOS pone a disposición de estos profesionales una base de datos que facilita el aprovechamiento compartido de conocimientos, experiencias, modelos, plantillas y protocolos de actuación. De este modo, se obtendrá provecho de la amplia especialización en campos, técnicas y casos que van extendiéndose en el colectivo de los médicos forenses.

La utilización del protocolo a seguir y de las plantillas que incorpora el sistema garantizará que el médico forense suministre, en un único informe, el mayor número de datos posibles para que el juez pueda adoptar sus decisiones y así evitar que la víctima tenga que volver a ser reconocida por el médico forense para eventuales informes complementarios.

De esta manera, se evita que la mujer deba acudir en varias ocasiones a la clínica. Esto redundará también en una mejora del servicio prestado a aquéllas, al optimizarse los medios con los que cuentan los Institutos de Medicina Legal. Con esta medida se trata de evitar la doble victimización de las mujeres afectadas y la saturación de los recursos disponibles.

ASKLEPIOS se crea en ejecución de la L.O. 1/2004, de 28 de diciembre, ya que proporciona un marco integral en las ramas clínica, patológica y de laboratorio, facilitando los protocolos de actuación de las Unidades de Valoración Forense Integral.

Esta aplicación contempla la existencia de 13 sedes piloto en los IML de Zaragoza, Palma de Mallorca, Santander, Burgos, Valladolid, León, Albacete, Toledo, Badajoz, Cáceres, Murcia, Logroño y de la Audiencia Nacional de Madrid.

Ocho de estas sedes ya están en funcionamiento, mientras que Palma de Mallorca, Albacete, Toledo, Badajoz y Madrid lo estarán a finales de abril.

lunes, marzo 26, 2007

Asturias abre el primer centro integral para las víctimas de la violencia de género

El primer centro de atención integral para las víctimas de violencia de género existente en España se inauguró ayer en Gijón, con la asistencia de la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y del presidente de Asturias, Vicente Álvarez Areces. La sede, que recibe el nombre de la Casa Malva, consta de más de 5.000 metros cuadrados y alberga un centro de atención para mujeres maltratadas y 42 viviendas repartidas en dos edificaciones, en las que podrán alojarse las víctimas de violencia de género durante año y medio.

Con esta actuación, pionera para garantizar los derechos de asistencia social integral a las víctimas de agresiones sexistas y corregir el desamparo social de las mujeres maltratadas, la Administración pone en marcha una de las medidas previstas en la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, aprobada en 2004.

La Casa, en la que se han invertido 4 millones de euros cofinanciados por los gobiernos central y asturiano, es de titularidad autonómica y se ha construido sobre una parcela cedida por el Ayuntamiento de Gijón.

El complejo consta de dos edificios. En uno han sido habilitados servicios sociales de emergencia, así como de apoyo, acogida y recuperación de las mujeres maltratadas, además de diez pisos de emergencia y otros veinte de larga estancia, sala de estar, ludoteca para los niños, cocina y comedor. Un segundo edificio cuenta con otras 12 viviendas unifamiliares tuteladas. Las viviendas comparten un patio exterior con una zona de juegos infantiles para los hijos de las mujeres víctimas.

El centro, que se integrará en la red regional de Casas de Acogida, que ya cuenta desde 2000 con sedes en Oviedo, Gijón, Avilés y Valdés, se ubica en una zona nueva y joven de la ciudad y recibe su nombre (Casa Malva) en alusión al color que sirve de rasgo identitario del movimiento feminista y con el que ha sido pintada la fachada del complejo, tratando con ello de alentar su visibilidad.

La vicepresidenta del Gobierno señaló que el nuevo centro es una "referencia del buen hacer en política, dando prioridad a la acción pública" en la atención a las mujeres que han sufrido la peor lacra de la sociedad: la violencia doméstica".

Fernández de la Vega opinó que con este tipo de actuaciones la violencia sexista deja de ser una cuestión privada para convertirse "en un problema social y político de primer orden". "Ya es hora de dejar de esconder a las mujeres de sus agresores. Son sus agresores los que no tienen cabida. Las mujeres ya no están solas. A partir de ahora tendrán garantizados sus derechos para que encuentren seguridad y protección frente al agresor y para que la tutela judicial funcione y contribuya a resolver su situación".

Fuente El País

domingo, marzo 25, 2007

Los hombres las siguen matando

Artículo de Mónica C. Belaza, con la colaboración de Jesús García, Paula González, Mercedes Díaz, Andreu Manresa, Elisa Lois, Paola Obelleiro, Sergi Castillo, Carlos Tomeo, Lluís Visa, Álvaro de Cózar, Francisco J. Barroso y Javier Cuartas.


Un anillo de oro, diamantes y zafiros. Eso le ofreció Jaume Guash a Celia en Nochebuena. Pero ella no quiso casarse con él. El 10 de enero hallaron su cadáver con un tiro en la cabeza. Fue la primera víctima mortal por violencia de género de 2007.


Debajo de estas líneas figuran los rostros y las historias de Celia, Rosario, Ketty, Rita, María del Carmen, Virtudes, María del Carmen, Noelia, Angelina, Gina, Mercedes, Karen y Conxita. Trece mujeres muertas. La más joven tenía 25 años. La mayor, 85. Ocho españolas y cinco latinoamericanas. Con hijos y sin ellos. Limpiadoras, camareras, dependientas de supermercado, jubiladas, geriatras, conductoras de ambulancias, mariscadoras, abogadas. Todas han muerto a manos de sus compañeros o ex compañeros. Apuñaladas, estranguladas, tiroteadas o, como la barcelonesa Mercedes Molina, rociada con disolvente y quemada viva. Mercedes sólo quería dejar a su marido. La muerte, en casi todos los casos se produjo, o después de una separación, o cuando ellas decidieron rehacer su vida sentimental. Cuando se resistieron a ser una posesión.


Desde 1999 han fallecido 505 mujeres en España víctimas de esta espiral. La ley integral contra la violencia de género, de gran dureza con los agresores y aprobada por unanimidad en las Cortes en diciembre de 2004, lleva más de un año y medio funcionando a pleno gas. Aún así, el número de fallecidas no disminuye (60 en 2005, 68 en 2006), la mayoría de las víctimas mortales no se atrevió a denunciar, se mantiene el muro de silencio de vecinos y familiares, y las órdenes de alejamiento no bastan para frenar a todos los agresores empeñados en matar, y muchas veces dispuestos a morir. ¿Es imposible, entonces, evitar a corto plazo estos crímenes?


Las instituciones insisten en que las leyes no acaban con los delitos y aseguran que es necesario más tiempo para cambiar la mentalidad de los agresores y acabar con el miedo de las mujeres.



Sólo tres de las 13 víctimas de este año tenían medidas de protección cuando fueron asesinadas. Otras dos se arrepintieron de haber puesto una denuncia y renunciaron a la ayuda. El resto, nada. Ni siquiera habían dado ese primer paso necesario para que la ley las protegiera. Ni ellas, ni nadie. Tampoco los vecinos o familiares que, una vez muerta la mujer, recuerdan los gritos y palizas, los ojos hinchados y los moratones que observaban en ella cuando se la encontraban en el portal.


Éste es el primer problema: la escasez de denuncias en casos que acaban en muerte. El porcentaje de fallecidas en 2006 que habían denunciado fue tan sólo del 30%, y en lo que va de año la cifra es aún menor. Cuando no hay denuncia, ni siquiera empiezan a funcionar los mecanismos de protección del Estado. "Pero no podemos hacer responsables a las víctimas por no haber denunciado", opina Consuelo Abril, presidenta de la Comisión de los Malos Tratos a Mujeres. "Lo que hay que pensar es qué ha fallado en el sistema. Una mujer maltratada está muy dañada, tiene miedo. Necesita ayuda de la ley, los operadores jurídicos y el resto de la sociedad".


Lo cierto es que la sociedad todavía no sabe cómo enfrentarse a problemas que ocurren de puertas adentro, en la intimidad de un hogar. "Ella pasaba dos o tres días encerrada en casa tras las palizas y luego volvías a verla en la calle", explica una vecina de la boliviana Karen Vargas, de 25 años, que fue asesinada el 26 de febrero en O Porriño (Pontevedra). En el edificio era más que conocido el calvario al que la sometía su pareja. Un día incluso vieron llegar una ambulancia para atender a la chica. Pero nadie denunció al agresor.


Cuando la brasileña Rita Cassia Santos fue a pedir ayuda a la asociación Antígona, les contó que su marido le pegaba "hasta porque era guapa". Ellas quisieron poner el caso en conocimiento de las autoridades, pero Rita, por miedo y "por su pequeña" -hija también del asesino-, les dijo que no ratificaría la denuncia. La encontraron en la calle con un tiro en la espalda. Se dirigía a cobrar la pensión fijada en la sentencia de divorcio.


Es necesario que, al igual que se llama a la policía cuando se presencia un robo, también se avise si se sabe que la vecina es maltratada por su pareja. La secretaria de Igualdad de la Xunta de Galicia, Carme Adán, después del asesinato de Karen Vargas, hizo un llamamiento para que todos aquellos que conozcan casos de este tipo "acudan al menos a los servicios sociales del Ayuntamiento a informar, para que éstos puedan hacerse cargo".


"La sensibilización social sí influye en las muertes", señala Miguel Lorente, director general de Asistencia Jurídica a Víctimas de la Violencia de la Junta de Andalucía. "Según los barómetros del CIS, la media de personas que consideraban la violencia de género un problema grave era del 2,4% hasta 2004. Ese año subió hasta el 6,4% por el gran debate social que hubo, y en 2005 bajó la cifra de homicidios. En 2006, sin embargo, sólo un 2,9% consideraba los malos tratos un problema grave, y las muertes aumentaron. Parece que la gente ha pensado que la nueva ley va a resolver per se el problema, y esto no es así".


Han pasado ya 10 años desde la muerte de Ana Orantes, la mujer de 60 años que quemada viva por su marido después de haber denunciado en televisión 40 años de martirio y malos tratos. El caso marcó un antes y un después en la lucha contra la violencia de género y en la conciencia social de la magnitud del problema. Ya no ocurre, como entonces, que el juez recomiende a la víctima volver con su agresor. "En cuarenta años que llevo en el juzgado nunca había visto llorar a un hombre por una mujer como él llora", le dijo el magistrado a Ana. Ella perdonó a su marido. Y cuando después decidió separarse, el juez la obligó a vivir en la misma casa que el maltratador: ella en el piso de arriba y él en el de abajo. Hasta que un mal día la mató.


Ahora hay órdenes de protección que permiten dictar rápidamente medidas cautelares penales (como el alejamiento, que está decretado en estos momentos respecto a 35.498 agresores) y civiles (como la atribución de la vivienda familiar para que pueda cesar la convivencia sin que la víctima se quede en la calle). Hay protocolos de coordinación entre jueces y policías; un código penal que sanciona con extrema severidad; servicios de teleasistencia con sistemas de localización a los que tiene derecho cualquier víctima desde que se dicta una orden de alejamiento, y que protegen a más de 6.000 mujeres; juzgados especializados; centros de acogida, y todo tipo de ayuda jurídica, social y psicológica para las mujeres maltratadas. Sin embargo, ellas siguen muriendo.


Ketty, Noelia y Gina sí habían dado el primer paso, difícil, de reconocer la situación de maltrato y acudir a la policía a denunciarlo. Ketty Tomala era ecuatoriana. Tenía 39 años y dos hijas. Había llegado a Palma de Mallorca sola seis años antes y había trabajado duro para pagar el viaje a su marido, Augusto Fernando Vega, el mismo que la acabó asesinando.


Por las broncas y palizas que recibía, había pedido una orden de alejamiento, que le concedieron el 7 de septiembre de 2006, pero Ketty a veces le dejaba entrar en casa. Dos días antes del crimen lo había echado definitivamente del domicilio. Pero la orden de alejamiento no fue un impedimento para que la matara: el criminal consiguió convencer a una vecina anciana de la misma planta para que le dejara saltar por la terraza de su piso. Le explicó que se había dejado las llaves dentro de casa. Una vez en el balcón, entró en la vivienda y acuchilló hasta matarlos a Ketty y a su novio.


Noelia Pérez Rivero no conseguía romper su relación con Mariano López. Estuvo tres años con él, a lo largo de los cuales presentó varias denuncias por malos tratos. Obtuvo dos órdenes de protección que incluían el alejamiento del agresor. Pero siempre le perdonaba, y volvía con él. El padre de Noelia asegura que era un maltratador habitual, que había pegado a las dos mujeres con las que estuvo antes. La relación se rompió por última vez en enero, cuando él la amenazó con un cuchillo y le causó pequeñas heridas en la espalda. Volvió a denunciarlo y el juez decretó el alejamiento, pero ella rechazó el dispositivo de alarma que le ofreció la policía. Quince días después, Noelia paseaba por la calle cuando su ex compañero se bajó de un coche y la hirió en el cuello, en el pecho y en una mano. Murió horas después en un hospital de Alcalá de Guadaira (Sevilla). El día anterior, el padre de la chica había avisado a la policía de que unos vecinos habían visto al agresor rondando por el barrio, quebrantando la orden de alejamiento. Merodeaba todas las noches por la zona, según la familia de la víctima.


La nicaragüense Gina Montserrat Pérez, de 34 años, también tenía un largo historial de malos tratos por parte de su pareja. También había denunciado. También tenía una orden de alejamiento en vigor. También sabían los vecinos las palizas que le propinaba su asesino, el argelino Mustafá Said, de 36 años. También murió.


¿Por qué, habiendo denunciado, nadie pudo protegerlas?


María José Balda, consejera del Consejo General de la Abogacía Española, insiste en la importancia de que se produzcan mejoras en la valoración del riesgo que corre cada mujer. Porque los recursos no son infinitos, porque no todos los casos son iguales y porque no todas las mujeres maltratadas necesitan el mismo nivel de protección. "Hay mujeres que necesitarían incluso un escolta permanente, pero eso hay que saber verlo", señala María José Balda. "Pero los equipos psicosociales de los juzgados, cuando los hay, están sobrecargados. Además, otra cuestión que está fallando es que la asistencia jurídica no sea obligatoria. Cuando una mujer pide una orden de protección, puede estar o no asistida por un abogado. Cuando están solas, habitualmente se limitan a contar la última agresión. No hacen un relato de hechos pormenorizado y no aportan todas las pruebas que podrían presentar con un buen asesoramiento, de forma que el juez no decide teniendo y valorando toda la información relevante".


La abogada Consuelo Abril, que aplaudió y aplaude la ley de violencia de género, opina que "hay que pasar a la autocrítica". "Hacen falta más recursos, mejorar los atestados policiales y las instrucciones judiciales, y que no se basen sólo en las declaraciones de las víctimas, sino que se investigue en el entorno, con los vecinos, los profesores de los hijos. El maltrato deja muchas secuelas".


El forense Miguel Lorente señala que la valoración del riesgo tiene que centrarse en la peligrosidad de los agresores, no en la vulnerabilidad de las mujeres. "Hay que ver hasta qué punto ellos son peligrosos. Algunos son, con todos los matices, como terroristas suicidas, dispuestos a matarse después de conseguir su objetivo. Por tanto, en los casos graves hay que vigilarlos a ellos, controlar que no se acerquen a la víctima".


Consuelo Abril coincide con Miguel Lorente en la necesidad de centrar esfuerzos en los agresores. Insiste en la necesidad de hacer campañas fuertes, sostenidas en el tiempo, como las de carné por puntos, y dirigidas no a las víctimas, como ahora, sino fundamentalmente a los agresores. "Hay que recordar constantemente que la sociedad reprocha estas actitudes y hacerles ver a ellos que también ganan cuando en vez de una esclava tienen una compañera", señala.


Una esclava quizá es lo que pretendieron tener quienes acabaron con la vida de Celia, Rosario, Ketty, Rita, María del Carmen, Virtudes, María del Carmen, Noelia, Gina, Mercedes, Karen y Conxita -el caso de Ángeles es un tanto especial (véase la ficha en la página 3)-. Las trece mujeres muertas hasta el 22 de marzo de 2007. Decidieron matarlas antes que verlas con otros, o solas, sin ellos. Adison Ignacio de Brito, el hermano de la joven brasileña Celia, la primera víctima del año, ni siquiera pudo llegar a tiempo para despedir y velar el cuerpo de su hermana emigrante muerta. Después de cruzar el Atlántico, sólo pudo dar un beso a una rosa roja colocada en una tubería del gas de la portería en la que ella vivía.


Han colaborado en esta información: Jesús García, Paula González, Mercedes Díaz, Andreu Manresa, Elisa Lois, Paola Obelleiro, Sergi Castillo, Carlos Tomeo, Lluís Visa, Álvaro de Cózar, Francisco J. Barroso y Javier Cuartas.




Fuente El País

viernes, marzo 23, 2007

Feminismo en el 2006


Desde Asturias una mujer joven se pregunta,
¿Cual es el día a día de una feminista convencida?
La respuesta en

Feminismo en el 2006

jueves, marzo 22, 2007

Asaltada una asociación onubense de apoyo a maltratadas

La sede de la asociación de ayuda a mujeres maltratadas Miríadas, en Huelva, fue asaltada la madrugada del miércoles. Los intrusos ocasionaron destrozos en el mobiliario y realizaron una pintada en las paredes de una de las salas en la que se leía: "Mi mujer es mía". Según los responsables de la asociación, los asaltantes no robaron nada, por lo que los primeros indicios apuntan a que el objetivo del allanamiento era asustar o coaccionar. Miríadas denunció ayer los hechos ante la Policía Nacional.

Es la primera vez que la asociación sufre un episodio similar, aunque ya antes se habían recibido llamadas amenazantes. Una de las preocupaciones de la portavoz de Miríadas, Alicia Narciso, era que no se hubiese producido el robo de ninguno de los más de 800 expedientes de mujeres maltratadas a las que la asociación ayuda.

Narciso aseguró no tener ningún indicio del autor o autores del asalto. "El colectivo atendido es víctima de malos tratos y la semana pasada tuvimos diferentes juicios y acompañamientos a la Policía", señaló Narciso. El alcalde de Huelva, Pedro Rodríguez, acudió a la sede y se comprometió a encontrar un nuevo recinto "más seguro y cómodo" para la asociación.

Fuente El País

martes, marzo 20, 2007

Las Cortes aprueban la Ley contra la Violencia de Género, que incluye medidas de inserción social y laboral

Esta Ley adjudica a las mujeres víctimas de violencia el acceso al ingreso aragonés de inserción, siempre que lo necesiten. Se abonará una vez transcurridos 45 días desde la solicitud, que se formulará en los servicios sociales de la Comunidad. Además, los Consejos Comarcales, con algunas competencias transferidas, deberán prestar ayuda económica en los casos de urgente necesidad.

Los hijos de las mujeres maltratadas que hayan denunciado su situación se beneficiarán de medidas de escolarización, con los servicios que ello implica. Asimismo, el Gobierno autónomo podrá establecer otras ayudas económicas a favor de las mujeres víctimas de violencia.

Otras medidas de inserción serán el apoyo a estas personas para que accedan a viviendas de protección oficial y la creación de una línea de subvenciones a empresas, cooperativas, sociedades laborales y cualquier entidad que contrate a mujeres víctimas de violencia, y también a ellas mismas si deciden trabajar como autónomas. Las mujeres víctimas de violencia serán incluidas, con carácter preferente, en los programas de inserción laboral.

El Gobierno de Aragón ejercerá la acción popular en los casos más graves de violencia contra la mujer, si la víctima lo solicita, o cuando la mujer haya sido asesinada.

Esta Ley entiende por violencia contra la mujer todo acto o agresión contra mujeres, motivado por la pertenencia a este género que tenga o pueda tener como consecuencia un daño físico o psíquico, así como las agresiones a su libertad o la privación ilegal de libertad, y que se realicen al amparo de una situación de debilidad, dependencia, proximidad física, psíquica, familiar, laboral o económica de la víctima frente al agresor.

La Ley detalla varias formas de violencia contra la mujer, como los malos tratos físicos; psíquicos; sexuales; las agresiones y abusos sexuales; el acoso sexual; el tráfico de mujeres o la utilización de la mujer con fines de explotación sexual; la mutilación genital femenina; la violencia contra los derechos sexuales y reproductivos de la mujer; el maltrato económico, es decir, la privación intencionada y no justificada legalmente de recursos para el bienestar físico o psicológico de la víctima.

Además de promover la realización de estudios y acciones de sensibilización, la Ley establece una nueva regulación autonómica de las casas de acogida, medidas de apoyo a los hijos de las mujeres víctimas de violencia y garantiza la asistencia letrada gratuita con un servicio permanente.

Sobre la Ley, la socialista María Angeles Ortiz indicó que es "lamentablemente necesario" continuar regulando la materia "dada la desigualdad que todavía existe entre hombres y mujeres" y comentó que "una ley no erradica la violencia de género, pero sí contribuye a hacer frente a este horror".

La popular Rosa Plantagenet subrayó que el PP lleva "largo tiempo" luchando contra esta "realidad trágica que habla de decenas de muertes" y señaló que "la sociedad está empezando a cambiar" y, de hecho, "las mujeres están cambiando la resignación por el ejercicio de sus derechos".

La nacionalista Yolanda Echeverría aplaudió la nueva normativa y pidió que el observatorio contra la violencia de género incluya la representación del movimiento asociativo de mujeres. Echeverría resaltó la importancia de la formación y la inserción laboral de la mujer para erradicar la violencia de género.

La regionalista María Herrero dijo que la nueva ley es "buena" porque "aborda desde una perspectiva integral la situación que pueden sufrir muchas mujeres por el hecho de ser mujeres", tras lo que recordó que no sólo esta violencia no sólo se produce en el ámbito doméstico, sino también en la esfera laboral, docente y social.

Por último, el diputado de IU, Adolfo Barrena, dio la "bienvenida" a la nueva ley, pero insistió en que es "necesario el compromiso público" para "erradicar el sexismo de la sociedad".

lunes, marzo 19, 2007

El 70% de las agresiones a mujeres de sus parejas termina en condena penal

La entrada en vigor de la Ley de Violencia de Género ha invertido en Aragón el porcentaje de juicios que se resuelve con condena de cárcel para los agresores. Siete de cada diez casos que se presentan acaban con una sentencia condenatoria, con penas que pueden oscilar desde el año de prisión hasta más de quince, dependiendo de la gravedad del maltrato y del número de causas que pesan en contra del acusado. Antes de la aparición de esta nueva legislación, este porcentaje correspondía al índice de absoluciones y, cuando eran condenatorias, solía finalizar con sanción económica.

Para expertos en esta materia como Manuel Calvo, profesor de Filosofía del Derecho y Sociología Jurídica de la Universidad de Zaragoza, esta reforma de la ley ha provocado "un profundo cambio". El análisis para Aragón habla, según su valoración, de "tres grandes cambios: que ahora la condena es la regla y no la excepción, que se han aligerado los procesos judiciales y que se ha aumentado la protección de las víctimas".

La reducción del tiempo que transcurre entre que se formula la denuncia y se toma una primera decisión judicial ha sido significativa. "Antes había que esperar más de año y medio, y ahora, en muchos casos, se da a los tres días o al día siguiente según la gravedad. Además, la media se sitúa entre los 15 y 30 días en los juzgados específicos para casos de violencia sobre la mujer. En los juzgados de lo penal se amplia hasta los 50 o 60 días pero está lejos de los 450 días de antes de la reforma de la ley", asegura Calvo.

En cuanto a las órdenes de protección emitidas, solo el año pasado se decretaron, según fuentes del Departamento de Asuntos Sociales del Gobierno de Aragón, "cerca de 600", lo que supone, aproximadamente, un 85% de las solicitadas, un índice mucho mayor comparado con el 25% anterior al 2004. "Esto no resuelve el problema, porque luego hay que aplicar estas órdenes, tener medios y dotarle de recursos materiales y humanos para que la protección sea efectiva", explica el profesor Calvo.

En este aspecto, el Instituto Aragonés de la Mujer ha realizado avances significativos. "Hay un equipo de profesionales que ha empezado a trabajar para prestarle una atención integral a las víctimas de la violencia de género, coordinando las medidas de protección que nos llegan. Además, nos ponemos en contacto con ellas y procuramos poner a su disposición otros servicios y ayudas", comenta Eva Martínez, directora del IAM.

La atención psicológica, social y jurídica, ayudas para conseguir su inserción laboral o incluso las prestaciones económicas forman parte del soporte que el IAM presta a las víctimas. "También estamos trabajando en el alojamiento de las víctimas y, además de la casa de acogida, hemos ampliado la red de viviendas disponibles con un nuevo piso tutelado", afirma Martínez.

Sobre el proyecto de ley de prevención y protección integral a las mujeres víctimas de la violencia en Aragón, que se debatirá y aprobará en el próximo pleno de las Cortes, el martes que viene, la directora del IAM tiene claro el avance que supone. "Esta ampliación es fundamental porque la violencia ejercida por la pareja ahora se eleva a otros tipos de violencia como la sexual, laboral, docente o de trata de mujeres". A nivel autonómico, esta ley consigue, según Eva Martínez, "elevar al más alto rango jurídico unas medidas con las que lograremos afianzar aún mas la protección a las víctimas y ofrecer una inyección de confianza y seguridad para ellas".

Fuente El Periódico de Aragón

jueves, marzo 15, 2007

Aragón protege la maternidad en la ley de Violencia de Género

Las Cortes de Aragón han introducido finalmente el derecho a la maternidad en el listado de los protegidos por la Ley de Prevención y Protección Integral a las Mujeres Víctimas de Violencia, conocida como Ley de Violencia de Género y que fue aprobada ayer por la Comisión de Asuntos Sociales. La inclusión significa que las mujeres que en Aragón sean obligadas a abortar o les sea restringida la posibilidad de procrear podrán acogerse a las medidas de protección que prevé la nueva norma, que el próximo martes será ratificada por el pleno de las Cortes. La protección del derecho a la maternidad fue introducida a propuesta del PP, que contó con el apoyo del PSOE y el PAR y con la oposición de CHA e IU. Es la primera comunidad autónoma gobernada por los socialistas que cuenta con una ley de este tipo.

La ley considera violencia contra las mujeres los maltratos físicos, psicológicos y sexuales; las agresiones, abusos y acosos de carácter sexual; el tráfico humano, la mutilación genital, el maltrato económico y la "violencia contra los derechos sexuales y reproductivos". Este último epígrafe incluye "cualquier tipo de actuación que impida o restrinja el libre ejercicio de su derecho a la salud reproductiva y la maternidad". Es decir, "que afecte a su libertad para disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos para su salud, así como a su libertad para decidir o no la rpocreación y pra acceder o no a servicios de atención a la salud sexual, reproductiva o a medios anticonceptivos".

La norma diferencia tres tipos de violencia: doméstica, social y laboral o docente. En este último ámbito, los ponentes introdujeron varias novedades, todas ellas por unanimidad. Acordaron si se detectan "casos de alumnas de centros educativos" que "sean víctimas de cualquier situación de violencia regulada en esta ley", el departamento competente en Educación "podrá intervenir y tomas las medidas oportunas". Y también, que los convenios colectivos y de ramo deban incorporar "medidas de prevención de la violencia laboral contra las mujeres".

Los ponentes introdujeron en el proyecto remitido a las Cortes por el Consejo de Gobierno otros retoques como el mandato a la DGA de ejercer la acción popular en los juzgados contra los agresores "cuando la acción delictiva provoque la muerte" o la obligatoriedad de reservar viviendas protegidas "en régimen de arrendamiento o precario para las víctimas de violencia doméstica". En el texto original, el ejercicio de la acusación quedaba supeditado a la existencia del consentimiento de la familia" y el cupo de pisos se configuraba como una posibilidad.

Paralelamente, la atención psicológica que recibirán las mujeres maltratadas queda extendida a "sus hijas e hijos". No obstante, se ha caído del texto el mandato al Departamento de Educación para "facilitar la escolarización y los servicios" a "hijas e hijos que hayan sido víctimas de violencia doméstica", que únicamente se aplicará a los descendientes y menores a cargo de mujeres maltratadas. La tramitación del proyecto de ley generó una polémica sobre la idoneidad de incluir o no en ella la protección a los hijos de las víctimas de una manera específica.

Por otro lado, según los datos del Instituto de la Mujer, Aragón es la comunidad con menor índice de víctimas de violencia doméstica, solo por encima de La Rioja. No obstante, el porcentaje de mujeres maltratadas en Huesca es del 8,2%, en Zaragoza del 8,6% y en Teruel, del 5,8%, lo que supone un total de 44.000 mujeres mayores de 18 años.

Fuente El Periódico de Aragón