lunes, noviembre 21, 2005

Violencia sobre la mujer en Chile

Para nuestros lectores chilenos

Investigación comparativa del Sernam sobre violencia intrafamiliar en cuatro regiones del país, concluye además que cuatro de cada 10 mujeres sufren violencia sicológica, y entre un 25% y un 32,% ha sido pateada, arrastrada o ha recibido una golpiza

Resultados

De acuerdo a los resultados, las manifestaciones y frecuencia de violencia física leve (abofeteo, lanzamiento de objetos, empujones y tirones de pelo) afectó a un 75% promedio de las encuestadas en las cuatro regiones.

En la subclasificación Violencia Física Grave (golpes de puños o con objeto), las afectadas de las regiones IX y II respondieron afirmativamente en un 53,8% en cada caso, en un 50,4% las de la IV y 46,5% en la Metropolitana.

Ante la pregunta “¿la ha pateado, arrastrado o dado una golpiza?”, un 32,2% de las consultadas de la IX Región respondió que sí, un 29,8% en las regiones IV y II, respectivamente, y en un 25,3% las de la Región Metropolitana.

En la consulta “¿ha intentado estrangularla?”, un 15,4% respondió afirmativamente en la IV Región, un 15,2% en la IX, un 14,8% en la II y un 7,7% en la Metropolitana.

La IX región mostró que un 7% de las afectadas admitió haber sufrido intento de quema o quemada, un 3,6% en la Metropolitana, un 3,3% en la IV y 2,1% en la II.

Las requeridas de la Región Metropolitana señalaron en un 22,7% haber sido amenazada o agredida con un arma, un 21,1% en la IX, 19,7% en la II y 12,1% en la IV.

Las manifestaciones de Violencia y Frecuencia de Violencia Sexual, arrojaron que entre siete a ocho casos de cada 10 fue en algún momento forzada a tener relaciones.

Igualmente, en un 48,9% de la Región Metropolitana y un 33,3% en la III declararon haber sido forzadas a un acto sexual humillante o degradante.

Fuente Observatorio de la Violencia

4 comentarios:

William Garcia Machmar dijo...

Ciertamente acá la situación es gravísima. Lo peor es que son pocos los esfuerzos institucionales para solucionarlo.

Actualmente la "ley de violencia intrafamiliar" no contiene tipos de carácter penal (creo que en términos técnicos lo que hace es establecer tipos privilegiados, o sea describe actos de violencia que por ser cometidos en el ámbito del hogar son tratados con "mano blanda).

En rigor la ley de violencia intrafamiliar en Chile no es una ley penal, sino que ubica las materias bajo la competencia del juez de familia (no de los tribunales penales) dándole potestades para "solucionar" el problema, manteniendo la convivencia, en lugar de sancionar los actos.

Desde un punto de vista del análisis de género establece un ámbito de violencia "lícita" en el ámbito de la familia (una especie de reconomiento de la potestad del hombre de "castigar moderadamente" a su pareja y descendientes).

Antonio José Muñoz dijo...

Contrasta vívamente lo que comentas.

Partiendo de mi absoluto desconocimiento de la legislación en la materia en Chile, me llama poderosamente la atención que aquí se esta haciendo exactamente lo contrario, es decir, agravar específicamente las conductas de maltrato cuando se llevan a cabo frente a mujer con la que el agresor esta o ha estado ligado por vínculo matrimonial o relación análoga de afectividad.

Son dos puntos de vista o mejor dicho mdos soluciones para el mismo problema, pero que honestamente entiendo que no tienen una solución, o que al menos no tienen una solución penal.

La solución es cultural y educacional y al menos esta generación y parte de la siguiente ha perdido el tren para solventar o erradicar el problema, por muchas soluciones civiles o penales que el legislador quierqa imponer.

William Garcia Machmar dijo...

Bueno, como siempre, el derecho penal como instrumento de solución de los problemas sociales es el más pobre (por eso mismo el último que se debe utilizar).

Resulta paradójico que en Chile se claman a gritos penas agravadas para delitos de bagaleta (como el hurto y el "robo con fuerza en las cosas", que es un tipo agravado de hurto que acá le llaman robo), mientras que en casos como este (de buena fe creo yo, o sea creyendo sinceramente que este modo "especial" de sancionar soluciona de veras el problema) se opta por soluciones tan tímidas.

Es importante lo que dices del ámbito cultural. Antes, cuando la justicia de familia no obedecía al principio de orelidad e inmediación, los funcionarios judiciales que atendían a las víctimas y tomaban las declaraciones de las partes, lo hacían enfrentando (sin la presencia necesaria de especialistas en temas de familia o del juez) a la víctima con el autor. Y básicamente lo que hacía este funcionario era pedirle a la mujer que perdonara al hombre y que volviera nuevamente al hogar familiar.

Espero que pronto tomemos las riendas de la experiencia comparada como lo hicimos recientemente con las leyes en materia de filiación y matrimonio.

En otro orden de cosas. Pasado mañana (jueves 24) rindo mi examen de licenciatura.

Antonio José Muñoz dijo...

¡Suerte!