Antonio, abogado, a veces abnegado, otras renegado. Refexiones de un letrado y noticias de interés sobre los aspectos jurídicos de la violencia de género.
viernes, abril 08, 2011
¿Violencia de qué?
martes, abril 05, 2011
Denuncian la 'ínfima implicación' del entorno de las maltratadas para salvarlas
Las denuncias por violencia machista se estancaron en 2010. Es más, descendieron un 1,1% respecto a 2009, según datos del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial. Su presidenta ha corresponsabilizado al entorno de las víctimas, del que ha dicho que tiene "ínfima implicación" en el problema.
En total se presentaron 134.105, lo que supone 368 al día y 15,3 cada hora. El 79,49% (106.594) fueron con atestados policiales -con denuncia de la víctima, de un familiar y por intervención directa policial- el 10,92%(14.640) a través de remisión del parte de lesiones, el 8,32% (11.158), directamente por las víctimas en el juzgado.
Un 0,9% (1.226) fueron presentadas por remisión de servicios de asistencia o terceros en general y 487 en el juzgado por familiares de las víctimas, lo que supone un 0,36% del total.
En 2010 ha descendido el número de denuncias totales en un 1,1% respecto a 2009, año en el que hubo 135.540 (371 denuncias diarias) y en un 5,6%, respecto al 2008.
En este sentido, la presidenta del Observatorio, Inmaculada Montalbán, señala en un comunicado que las causas del estancamiento de las denuncias se debe a la "ínfima implicación" de familiares, vecinos y amigos de las víctimas. "Si su entorno y todos nosotros hubiéramos sido más sensibles ante este problema posiblemente se salvarían más vidas", asegura.
Casi un 12% de las víctimas renunciaron a continuar
Los datos del Observatorio indican que en 15.907 casos -el 11,86%- las víctimas renunciaron a continuar el procedimiento (un descenso del 5,3% respecto a 2009).
En cuanto a la forma de terminación de los procedimientos en los juzgado especializados, el 18,5% lo fue por sentencia, un 4,1%, por sobreseimiento libre, un 43,2% por sobreseimiento provisional y un 34,2% por elevación al órgano competente para el enjuiciamiento y sentencia de los hechos.
El delito más habitual fue el de lesiones y en total sumaron 108.532; seguido de delitos contra la libertad (coacciones y amenazas) con 12.296 casos; los quebrantamientos de medidas que fueron 3.657; los delitos contra la integridad moral 3.566; y los quebrantamientos de penas 2.403.
En el periodo citado, 21.368 agresores fueron enjuiciadas por los juzgados de Violencia contra la Mujer, de los que un 71% era español y un 29%, extranjero. El 76% fue condenado, mientras el 24% restante resultó absuelto.
Cinco autonomías son las que mayor número de solicitudes de órdenes de protección reciben: Cataluña, con 6.154, Andalucía, con 6.068, Madrid, con 5.976, la Comunidad Valenciana, con 4.712 y Canarias con 2.719.
Fuente El Mundo
jueves, marzo 17, 2011
Igualdad dará un móvil para ayudar a las maltratadas que no han denunciado
La mayoría de las maltratadas asesinadas este año no habían denunciado. Así son prácticamente 'invisibles' para las autoridades y no pueden acceder al sistema de protección. Pero hay otras que, sin terminar de dar el paso de denunciar, sí han pedido algún tipo de ayuda. Ahora el Gobierno se dirige a ellas y ha anunciado que les facilitará un teléfono móvil con el que podrán recibir asistencia psicológica y, si hace falta, pulsar el 'botón del pánico' si se ven amenazadas.
La ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín, ha señalado en la Conferencia Sectorial de Igualdad que extenderá el servicio de teleasistencia para las víctimas de violencia de género. Según ha explicado en declaraciones a los medios, se trata de extender el apoyo psicosocial que en la actualidad ofrece el servicio Atempro a 9.000 mujeres en España, mediante un teléfono móvil que las acompaña y al que pueden recurrir para recibir apoyo.
El teléfono, aunque no está pensado como medida de protección sino como una herramienta de asistencia, cuenta también con un 'botón de pánico' para dar una alerta en caso de que peligre la integridad física de la usuaria y que permite localizar su situación aproximada mediante una triangulación con las antenas telefónicas.
Fuentes de su gabinete han concretado que con esta medida, en el momento en que una mujer maltratada pida ayuda, ya sea a un especialista de atención primaria (que detectan el 60% de los casos) o a un familiar o amigo, podrá ser dirigida a este servicio. Los psicólogos y especialistas al otro lado de la línea podrán prestarle apoyo y motivarla para que presente una denuncia.
"Sabemos bien lo difícil que es para muchas mujeres poner una denuncia y por eso queremos extender más mecanismos de protección a aquellas en las que se detecta (violencia) por parte de los profesionales, porque es tremendamente importante tener este tipo de asistencia", ha explicado.
Así, "las mujeres que aún no han oficializado la denuncia" podrán acceder a la teleasistencia "a través de los servicios sociales, que son quienes se suelen ocupar de este tipo de asistencia y deben valorar que mujeres pueden ser susceptibles de ayuda a través de este tipo de instrumento", conforme ha señalado la ministra.
De las 14 mujeres que han sido asesinadas por violencia machista en lo que va de año, sólo tres habían acudido a la justicia.
Desde que el IMSERSO y el extinto Ministerio de Igualdad ampliaron en 2005 la teleasistencia a las víctimas de violencia de género, 33.747 mujeres han accedido a este servicio después de presentar una denuncia por violencia de género y recibir un informe de evaluación de riesgo favorable a la medida. Son los servicios sociales quienes tramitan la solicitud y la Delegación del Gobierno para la violencia de Género, quien autoriza la prestación.
Por otra parte, Pajín ha dado cuenta a las comunidades autónomas de su intención de extender el uso de los 500 brazaletes GPS para localización de maltratadores, que si hasta ahora servían para garantizar el cumplimiento de las medidas cautelares, también podrán ser impuestos por un juez durante el cumplimiento de la condena de alejamiento.
Fuente El Mundo
jueves, febrero 24, 2011
Las víctimas de violencia de género tendrán derecho a la jubilación anticipada
El ser una víctima de violencia de género también se tendrá en cuenta para que las trabajadoras puedan acceder a los 61 años a la jubilación anticipada por una situación de crisis de la empresa, según el anteproyecto de ley de reforma de las pensiones.
El "Anteproyecto de Ley sobre Actualización, Adecuación y Modernización del Sistema de Seguridad Social" establece que a la jubilación anticipada se podrá acceder por dos vías: de forma voluntaria o por cese en el trabajo no imputable al asalariado.
Causas involuntarias
En el caso de la marcha involuntaria habrá que tener 61 años, estar inscrito como demandante de empleo durante un plazo de, al menos, seis meses inmediatamente anteriores a la fecha de solicitud de la jubilación y haber cotizado durante 33 años a la Seguridad Social.
Además, el cese en el trabajo debe ser consecuencia de una situación de crisis o de cierre de la empresa, que impida la continuidad de la relación laboral.
A estos efectos las causas de extinción del contrato que darán derecho al acceso a la jubilación anticipada serán: despido colectivo por causas económicas, despido objetivo por causas económicas, extinción del contrato por resolución judicial, muerte, jubilación, incapacidad del empresario individual o por causa mayor.
Asimismo, la extinción de la relación laboral consecuencia de la violencia de género también dará acceso a esta modalidad de jubilación anticipada, según el anteproyecto.
Aunque la jubilación anticipada no haya sido solicitada por el trabajador, vendrá acompañada de coeficientes reductores que se aplicarán a la cuantía de la pensión a percibir (del 1,875% por cada trimestre que le falte al trabajador para cumplir la edad legal de jubilación, que en 2027 será de 67 años).
Jubilación voluntaria
Respecto a la jubilación anticipada voluntaria, habrá que tener 63 años de edad y una carrera de cotización mínima de 33 años.
El anteproyecto además fija que el importe de la pensión a percibir deberá ser "superior al 125% de la cuantía de la pensión mínima que hubiere correspondido al interesado por su situación familiar y edad". En caso contrario, se precisa, no se podrá acceder a esta modalidad de jubilación anticipada.
Los becarios cotizan
Otra novedad que se introduce en la reforma, que entrará en vigor en 2013 y se implantará paulatinamente hasta el 2027, es que los becarios podrán cotizar, por un máximo de dos años, por esa actividad de formación.
Cuando entre en vigor la reforma, los menores de 32 años podrán sumar dos años de cotización por participar en programas de formación financiados por organismos o entidades públicas o privadas que, vinculados a estudios universitarios o de formación profesional, conlleven prestación económica para los afectados.
Según el texto del anteproyecto, los becarios sólo podrán sumar esos dos años siempre y cuando los programas hayan sido realizados cuatro años antes de la entrada en vigor de la reforma. Para que puedan cotizar por dicha actividad deberán firmar, por una única vez, un convenio especial con la Seguridad Social.
Fuente El Mundo
sábado, febrero 19, 2011
Una pandemia de violencia machista desgarra Latinoamérica
domingo, febrero 13, 2011
Pajín advierte a las maltratadas: 'Si no denuncian no se las puede proteger'
La ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín, ha avisado hoy a las mujeres que sufren violencia machista que, si no denuncian su situación, no se les puede proteger.
En declaraciones a los periodistas en Badalona, donde ha visitado el Instituto Guttmann, Pajín se ha referido así al hecho de que ninguna de las diez víctimas mortales de violencia machista este año en España -la última anoche en Barcelona-, había denunciado previamente a su verdugo.
La ministra ha insistido en la importancia de que las mujeres que sufren la violencia machista denuncien su situación, porque "si no conocemos su realidad y no entran en el proceso de protección, no las podemos proteger".
Por este motivo, ha anunciado que la campaña anual de su ministerio sobre la violencia machista se centrará en que las mujeres "no bajen la guardia"y denuncien su situación si sufren la violencia machista. En este sentido, ha recordado que en España hay actualmente 95.000 mujeres en programas de protección.
Fuente El Mundo
lunes, febrero 07, 2011
Las 'sin papeles' que denuncien maltrato no serán expulsadas
El texto, mucho más amplio que el anterior (consta de casi 200 artículos), no está centrado en permitir que vengan a España más ni menos extranjeros, sino en regular de una forma más amplia y al detalle que la ley orgánica de 2009, dentro del margen que esta concede, especialmente las cuestiones relacionadas con la protección, según fuentes próximas a la negociación. Sus objetivos principales son fomentar la cultura de la regularidad e intentar que los extranjeros que están ya integrados en España estén más protegidos. Esta ley y su reglamento son las normas que regulan la situación de los inmigrantes procedentes de países no comunitarios.
El Gobierno prevé presentar el borrador mañana. Hoy se reunirán miembros del Ejecutivo con sindicatos y patronal para acordar los últimos detalles y el martes, tras su presentación, se abrirá un proceso de 15 días para alegaciones antes de que el texto definitivo vaya al Consejo de Ministros para su aprobación.
El texto también da mayor protección a las personas que retornen voluntariamente a sus países, y revisa la situación de los menores no acompañados para que sean tratados con las máximas garantías jurídicas y teniendo en cuenta su interés por encima de otras cuestiones. Éstos son los aspectos principales.
- Maltratadas. A las mujeres maltratadas inmigrantes irregulares que hayan denunciado no se les abrirá un expediente de expulsión. Con esto, el reglamento las protege incluso más de lo que especifica la ley. Si tienen ya abierto un expediente de expulsión, se paralizará. Esta medida se tomará bien hasta que haya una resolución judicial (una sentencia o solo un auto de medidas de protección, no hará falta una sentencia condenatoria) o bien un informe del fiscal que determine la existencia de indicios de violencia de género. Se les dará además autorización provisional de residencia y de trabajo. Y la protección se extenderá también, con una autorización de residencia, a sus hijos menores que estén en España.
El reglamento actual no contempla excepción alguna para las mujeres maltratadas inmigrantes. El año pasado fallecieron a manos de sus parejas o ex parejas 73 mujeres en España, de las cuales el 31% eran inmigrantes no comunitarias. En los años anteriores, la media de muertas por violencia de género extranjeras rondaba también el 30%. De las mujeres que presentan denuncia por maltrato, se calcula que el 25% son inmigrantes.
- Parados. Los inmigrantes que se queden en paro después de haber estado en activo no tendrán que abandonar el país, se les renovará la autorización de residencia si su pareja de hecho está en situación regular y acreditan entre ambos medios suficientes para mantenerse. En el anterior reglamento esta situación solo se contemplaba para los matrimonios. Entre los inmigrantes latinoamericanos, por ejemplo, abundan las parejas de hecho. En algunos de estos países, tradicionalmente casi la mitad de las parejas son de este tipo y no matrimonios.
- Contratación en origen. El actual "contingente" (conocido erróneamente como "cupo") del reglamento en vigor pasa a llamarse "gestión colectiva de contratación en origen". No es un cupo, como ocurre en otros países: las plazas se ofertan según la demanda que comuniquen las empresas u organismos españoles. El objetivo es clarificar este mecanismo de cara a las necesidades del futuro. Este año, el contingente consta solo de 14 plazas, todas del sector sanitario (son sobre todo de médicos, enfermeras y terapeutas para el sector privado). En 2010 rondaron las 30. Es casi simbólico, pero se pretende mantenerlo vivo por su importancia política y su utilidad para sectores que precisan trabajadores con formación o experiencia específica, cuya demanda no se cubre con los que existen en España.
Fuente El País
martes, febrero 01, 2011
Ninguna de las siete muertas por violencia machista había denunciado
miércoles, enero 05, 2011
Las órdenes de papel no evitan los crímenes
En casi todos los casos, una misma orden de protección puede contener varias medidas penales, según el criterio del juez, y se pueden dictar incluso en ausencia del hombre. Es un mecanismo que está vigente en España desde 1999, pero que no se aplica de forma masiva hasta que se reformó el Código Penal en 2005 y cuya implantación en el ámbito de la Unión Europea está en estudio a iniciativa de España. Sin embargo, la aplicación masiva de estas medidas no ha reducido los crímenes machistas. De las 71 mujeres asesinadas en 2010 por su pareja o ex pareja solo habían denunciado 20 y, por tanto, solo esa veintena podía estar bajo una orden de protección.
Algunas voces cuestionan la eficacia de esas medidas y alertan de la imposibilidad de que la policía vele por su cumplimiento si se conceden a millares. Los organismos oficiales y algunos sectores de la judicatura, por el contrario, defienden su aplicación y dicen que tienen un efecto disuasorio en la prevención de los malos tratos.
Con o sin orden de protección, las mujeres siguen muriendo y el sistema judicial y policial se demuestra ineficaz para combatir esta lacra, pese a que España es uno de los países en que se producen menos crímenes por violencia machista. Un estudio del Instituto Universitario para el Estudio de la Violencia del Centro Reina Sofía revela que en el año 2006 hubo una media de 2,8 homicidios por cada millón de mujeres, por detrás de Italia y Noruega (3,7), Reino Unido (4,2), Francia (5,2), Finlandia (9,3) o Austria (9,4). El Código Penal español prevé penas mucho más duras que las de otros países para la violencia machista y contiene una amplia tipificación que no se corresponde con los índices de delincuencia por ese motivo, igual que sucede con otros delitos.
"Las amenazas y el maltrato leve derivados de los conflictos familiares no tienen nada tiene que ver con el perfil de un maltratador que acaba matando a su pareja", explica Mercedes García Arán, catedrática de Derecho Penal de la Universidad de Barcelona. En su opinión, las órdenes de protección son necesarias, pero su eficacia "ha quedado desdibujada", porque se acuerdan de forma masiva al haberse ampliado tanto el concepto de violencia de género en la ley. "Una frase como 'te vas a enterar' o 'pobre de ti si te llevas a los niños' pronunciada en una discusión de pareja que se está divorciando no implica un riesgo grave que justifique una orden de protección".
Inmaculada Montalbán, presidenta del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, defiende la eficacia de las medidas "porque tienen un efecto disuasorio innegable". En su opinión, el problema no es que se concedan muchas órdenes, sino que estas medidas deberían ir acompañadas de otras. "El número es el que es y los jueces las conceden cuando existe un riesgo para la mujer, pero es innegable que harían falta más medios", explica.
En este sentido, recuerda que existen tres mil brazaletes para realizar el seguimiento de supuestos maltratadores y en estos momentos solo se han instalado 400. Quedan, por tanto, otros 2.600 que están a disposición de los jueces y que no se emplean, aunque Montalbán asegura que "lo importante es que estén disponibles".
Existen otros 1.910 policías especializados pero que resultan también insuficientes para proteger a las 94.000 mujeres que actualmente están protegidas por decisión judicial. "Lo que no se puede hacer es poner un policía detrás de cada mujer que denuncia", explica Julia Clavero, del despacho Aba Abogadas, de Madrid, que agrupa a 24 profesionales especializadas en Derecho Penal y de Familia. Con todo, Inmaculada Montalbán se muestra optimista y asegura que "poco a poco se van perfeccionando los sistemas con los distintos cuerpos policiales para que esas medidas se puedan cumplir".
La concesión de la orden de protección queda a criterio del juez, pero el artículo 57.2 del Código Penal establece que una condena por violencia machista debe ir acompañada "en todo caso" de una orden de alejamiento. Varios jueces y tribunales cuestionaron esa obligatoriedad, pero el Tribunal Constitucional zanjó el debate el pasado mes de octubre y avaló la constitucionalidad de la medida.
Pero digan lo que digan los jueces muchas mujeres vuelven a convivir con su pareja, pese a haberle denunciado unos días antes y obtener una orden de alejamiento que también la obliga a ella a cumplirla. Ese regreso -derivado en muchos casos de la dependencia emocional de su agresor y por falta de medios económicos que sufren las mujeres- se puede convertir en un riesgo letal. Como el caso de la mujer de Tarragona asesinada en octubre junto a sus dos hijos a manos de su marido, contra el que existía una orden de alejamiento que ella no respetó. O el caso de la mujer muerta en Badajoz a medidos diciembre por un disparo de su ex pareja, sobre el que pesaba otra orden.
"Cada muerte de una mujer que tenía una orden de protección supone un fracaso del sistema", asegura Inmaculada Montalbán, quien rechaza de plano que los jueces actúen de manera preventiva para evitar las críticas. "Cada vez son más responsables", dice. Y es posible que sea así, pero la última mujer asesinada en España, que tenía 24 años y cuatro hijos, había denunciado a su asesino un mes antes y no había sido dictada orden de protección.
"Los juzgados de violencia sobre la mujer deberían ser como las urgencias de los hospitales: solo se debería acudir si estuviera justificado. Si se va por un resfriado se acaba colapsando el servicio y en los juzgados de violencia no siempre se pueden identificar los casos realmente graves de los que no lo son", explica una magistrada. De ahí la importancia que esos juzgados especializados tengan equipos psicosociales para detectar las situaciones de riesgo. Y eso solo sucede en contadas capitales que acogen juzgados especializados (hay 106 en toda España) y resulta una quimera en los otros 358 juzgados donde se mezclan los casos de violencia machista con los pleitos civiles o penales.
"Al maltratador grave le importa poco la pena que se le pueda imponer, entre otras cosas porque muchos se suicidan. Y aún le importa mucho menos tener una orden de alejamiento si al final acaba en papel mojado", recuerda García Arán. En los cinco años de aplicación de la Ley de Violencia de Género se han concedido en España el 73% de las órdenes de protección que solicitaron las mujeres, aunque cada vez se va reduciendo el número.
Por comunidades autónomas se aprecian diferencias. En el segundo trimestre de este año, por ejemplo, los jueces de Murcia concedieron el 92% de las órdenes solicitadas y los de la Rioja, el 90%. En el polo opuesto, los jueces que menos medidas adoptaron fueron los de Cataluña (51%) y Madrid (55%). El magistrado Carlos Pascual, titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Barcelona, apunta a que es posible que los jueces que no están especializados en esta materia, como sucede en muchas capitales de provincia de España, concedan más órdenes porque se impresionan más ante las denuncias. "Las órdenes son eficaces, pero los jueces hemos de ser conscientes de que existen subterfugios para incumplirlas", explica este juez.
"Las órdenes sirven para que se frene la actitud del hombre y en muchas ocasiones funcionan. El problema es que la ley no distingue y trata igual el caso de un moratón que el de una paliza", explica la abogada Julia Clavero. En ese sentido, Justo Sáenz, presidente de la Confederación Estatal de Madres y Padres Separados asegura que "a veces se dictan órdenes de protección con demasiada alegría y otras veces no se le hace caso a la mujer que acude al juzgado porque no va con el ojo morado y no se creen lo que está diciendo", se lamenta. "Yo creo que los juzgados de violencia actúan con normalidad y que se debería insistir más en la violencia psicológica y habitual para recabar más elementos antes de tomar una decisión", explica Montalbán.
El juez Carlos Pascual admite que, en ocasiones "acuden al juzgado mujeres pidiendo una orden de protección que ella misma va a romper en cuanto pase la tensión familiar que la ha llevado a denunciar" y reconoce que "si los jueces diésemos menos órdenes se podría exigir a la policía que se cumplieran más, pero así es muy difícil". No es su caso, sin embargo. En su juzgado se han solicitado más de 200 órdenes en lo que va de año y apenas ha concedido el 10%. Y otra compañera suya Barcelona ni siquiera ha otorgado el 5% de las peticiones.
Fuente El País
viernes, diciembre 31, 2010
Solo el 28% de las asesinadas había denunciado a su agresor
Este año tampoco. Los logros de 2009, cuando se consiguió que hubiera menos asesinatos de género, se han diluido en 2010. Las cifras han vuelto a repuntar. Este año los machistas han asesinado a 15 mujeres más que el anterior. La lacra no cesa y las autoridades advierten: si no hay denuncia, es muy difícil por ahora brindar la protección que las víctimas precisan.
Carmen tardó años en dar el paso. En los más de 10 que llevaba casada, los malos tratos físicos y psicológicos fueron constantes. Prefiere no dar su verdadero nombre, y con voz muy suave cuenta que se casó joven, con apenas 20 años, y que los golpes llegaron muy pronto. "Antes ya me había apartado de mi familia y de mi entorno. Cuando me dio la primera bofetada yo ya vivía por él y para él. Me sentía inútil, ridícula, tonta", recuerda. Pronto llegó su primer hijo. Y después el segundo. Pensó que ya no podía dejarle.
Esta mujer de 32 años explica que se sentía como una muñeca que intentaba no enfadar al ogro. "Pero siempre encontraba motivos para la bronca", narra. "No podía hacer nada. Me ocupaba de los niños y de la casa. Me dejaba ir a rec.ogerles al cole y de vez en cuando a tomar un café con las otras madres", dice. Nunca contó a nadie lo que le estaba pasando.
El día que decidió huir fue por los niños. "El pequeño llegó histérico del cole con una carta de su profesora. Se había peleado y lloraba por miedo a que su padre se enterara", cuenta. Ese día, Carmen decidió irse. Los motivos que la habían retenido junto a su agresor se esfumaron. Los hijos, la falta de dinero, el miedo de no tener donde ir... Las lágrimas del niño los borraron esa mañana.
Los motivos de Carmen no son extraños. Son muchas las mujeres que tardan en dar el paso. O que, como más del 70% de las asesinadas este año por los machistas, nunca llegan a darlo. "Muchas de las mujeres víctimas de maltrato ven su situación como algo normal. Han vivido una serie de cosas que les han llevado a pensar incluso que lo que están pasando es su culpa y perciben la denuncia como una medida exagerada", apunta Miguel Lorente, delegado del Gobierno contra la Violencia de Género. Su percepción del riesgo que corren es baja.
También hay que tener en cuenta la parte sentimental. "Cuando la víctima piensa 'qué voy a hacer, ¿voy a denunciar a mi marido, al padre de mis hijos, para que se lo lleven esposado, para que me señalen como una mujer maltratada?", dice el delegado del Gobierno. Igualdad detecta otro factor: muchas no saben cómo les ayuda la denuncia.
Esa una de las cuestiones que apunta Ana María Pérez del Campo, presidenta de la Asociación de Mujeres Divorciadas y Separadas, que lleva años trabajando con víctimas de la violencia de género. "Ellas ven que apenas hay beneficios si denuncian", critica. "Lograr medidas de protección es complicado y no quiere decir que vayan a funcionar", añade. Pérez del Campo sostiene además que la culpa de que muchas mujeres no den el paso de acudir a las autoridades es de la campaña de las denuncias falsas: "Si una maltratada percibe que se cuestionan las denuncias ve alimentados sus miedos. Ve cumplido lo que el maltratador le lleva diciendo tiempo, que nadie la va a creer".
Inmaculada Montalbán, presidenta del Observatorio de Violencia de Género del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) sostiene, sin embargo, que el sistema funciona. En los tres últimos años se han interpuesto 471.000 denuncias por violencia de género. Han aumentado un 17% desde 2007. "Si las mujeres no denuncian no podemos protegerlas. Eso es lo que muestran las estadísticas", esgrime. Montalbán pone un ejemplo: en los cinco años de funcionamiento de los juzgados especializados se acordaron más de 140.000 órdenes de protección y se quebrantaron con resultado de muerte 47, es decir, un 0,03%.
Que aflore esa bolsa de maltrato oculta es uno de los retos para 2011. Para ello, Igualdad pondrá en marcha programas de detección precoz en los que colaborarán médicos de atención primaria y enfermeras. Otra asignatura pendiente es concienciar a la sociedad para que denuncie. Que no lo haga solo la víctima. El 40% de los españoles culpa a la maltratada de su situación por seguir con su maltratador, según datos de Igualdad. Ante la cifra Carmen recuerda que hay muchos motivos que dificultan dar el paso.
Fuente El País
martes, diciembre 28, 2010
Los obispos dicen que hay más maltrato fuera de la familia clásica
lunes, diciembre 27, 2010
El año cerrará con un balance dramático. Sin duda. Son 71 mujeres muertas a manos de sus parejas o ex parejas. Cada caso, con un nombre y apellido det
El año cerrará con un balance dramático. Sin duda. Son 71 mujeres muertas a manos de sus parejas o ex parejas. Cada caso, con un nombre y apellido detrás, es, sin duda, un drama. Ni qué decir de esta sangría si nos acordamos que hace sólo un año murieron 56 mujeres y que sóloen este diciembre se contabilizaba una mujer muerta cada tres días.
¿Qué ha pasado? ¿Que ha ocurrido este 2010? Nada especial, dicen los expertos que insisten en la necesidad, mejor dicho, obligación, de poner los datos en su lugar y analizar periodos de tiempo más amplios y no quedarse en la instantánea. Y no generalizar fácilmente, detrás de cada muerte hay una historia distinta. "Siempre hay un factor individual", asegura el delegado del Gobierno contra la Violencia de Género, Miguel Lorente. "Se pueden encontrar factores comunes pero entre los 71 casos de este año no hay un único perfil de maltratador", puntualiza.
En lo que discrepa respecto a los expertos consultados el hombre fuerte del Gobierno en esta materia es que en este año sí ha habido novedades frente a otros años. Y todos ellos rechazan rápidamente que la crisis económica, y su saldo de cuatro millones de parados, haya tenido que ver en estas dramáticas cifras de 2010. "Otro tópico más", sentenciaSantiago Boira, psicólogo clínico y profesor asociado de la Universidad de Zaragoza y experto en hombres maltratadores.
En esa idea del tiempo incide Santiago Boira, autor del libro 'Hombres maltratadores. Historias de violencia masculina', al recordar lo obvio, aunque no por ello menos importante, que "las estructuras de género están grabadas tanto en hombres como en mujeres. El comportamiento está interiorizado". Lo ratifica y advierte el delegado del Gobierno ante los críticos con la Ley Integral contra la Violencia de Género, de diciembre de 2004: "La sociedad española no ha cambiado en seis años toda su Historia de relación desigual".
Lo que sí ha cambiado este 2010 para Miguel Lorente, delegado del Gobierno es que se ha empezado a esgrimir el argumento de la víctimización de las mujeres con las denuncias falsas. "El año pasado no se hablaba de ello y ni siquiera a principios de este año la pregunta sobre denuncias falsas existía". Los datos los ha dado el Consejo General del Poder Judicial (0,18%) y la Fiscalía del Estado (0,018%). Sin embargo el debate ha surgido en la sociedad con fuerza y "el maltratador se refuerza en su comportamiento y se legitima más", explica Lorente. "El eterno mito de la Eva perversa".
Efecto imitación o paso a la acción
Otra circunstancia que ha cambiado este año es que ha habido meses con una gran concentración de casos, como fue junio y está siendo este diciembre. Ello tiene un efecto de imitación en el maltratador porque"matar para una persona maltratadora es muy difícil". Los violentos se construyen argumentos y legitiman su forma de actuar y deciden pasar a la acción. Recuerda Lorente como un hombre mató a martillazos a su mujer en Roquetas (Almería) y pocos días después otro hacía lo mismo en A Coruña.
Recuerdo de lo inmediato
La instantánea es lo que queda, la última foto con el traslado del cadáver y la memoria engaña. "Se hace un balance de desastre por el recuerdo de lo más inmediato", advierte el catedrático de la Universidad del País Vasco. Más datos que exponen Echeburúa y Miguel Lorente Acosta. Hay 600.000 víctimas de malos tratos, cerca de 140.000 denuncias y 70 mujeres asesinadas. Además, Echeburúa también quiere colocar los datos de España frente a Europa y los países nórdicos para desterrar más tópicos: "el del Sur con países calientes".
La ley de Violencia Integral, cuestionada
Igual que se ha empezado a manejar el argumento de la víctimización de las mujeres se debate sobre la idoneidad de la Ley Integral de Violencia de Género. "La ley no es mala, es una ley buena, pero no ha conseguido frenar la sangría de asesinatos", dice Echeburúa quien cree, además, que ya es "suficientemente dura".
Argumenta que en este tipo de violencia lo más espectacular son los asesinatos que quedan, pero no hay que infravalorar las 140.000 denuncias habidas por maltrato en 2009, "lo que significa que con la leylas mujeres están dispuestas a romper con el miedo y con la vergüenza de lo que es la intimidad del hogar familiar".
No lavarse las manos
La batalla hay que darla en otros campos, coinciden Echeburúa y Boira. "Hay que buscar otros procedimientos que no dependan sólo de medidas legislativas como trabajar en educación, prevención y programas de concienciación", concreta el primero que cree que en "España se ha tomado conciencia de que es una situación inadmisible". Se trata de implicar a todos los agentes (hogar, escuela, médicos de familia, aumentar los juzgados de violencia de género y dotar de más medios para las pruebas periciales, medios de comunicación, campañas de sensibilización como al de la tarjeta roja al maltrato, etc.) para tener "una lluvia fina que vaya calando".